El pasado 15 de mayo, San Isidro, en la T4 del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, inaugurábamos mi último proyecto: Trémulo.
Intervine la icónica escultura del Oso y el Madroño, dando el pistoletazo de salida a lo que será una tradición anual: un proyecto que, cada año, cambiará de artista y de pincel.
Ha sido un honor estrenar esta nueva serie de obras que vestirán la ciudad, dando la bienvenida a quienes llegan y recordando a quienes se marchan que aquí les esperamos de vuelta.
San Isidro es, para quienes somos madrileños, la fiesta por excelencia.
Cada mayo, Madrid se transforma y la ciudad entera se entrega a la celebración.
Desde hace tres años tengo la suerte de vivir en la pradera de San Isidro y, desde ahí, vivo la fiesta de lleno, sintiendo ese espíritu único que hace tan especial esta fecha.
Pero si hay algo que me enamora de mi ciudad es que la celebración nunca se limita a un solo día. Madrid tiene un ADN propio: la fiesta y la bienvenida son permanentes. Siempre hay un motivo para encontrarse, para compartir, para abrir los brazos a quien llega. Somos conocidos por acoger y celebrar a todos, sin importar de dónde vengan.
La obra se llama Trémulo.
Trémulo es movimiento, es vibración, es esa oscilación suave —a veces frenética— de la llama de una vela. Es la explosión de serpentinas lanzadas al aire en mitad de una verbena, la huella que deja la felicidad en el aire, el rastro que permanece después del júbilo y el disfrute compartido.
Quería que este “trémulo cromático” fuera el testimonio visual de que la alegría continúa, de que la vida se celebra aquí y ahora, de que estamos vivos y juntos.
Además, como decía Newton, los colores son luz dividida, y estos haces de color representan también eso: la luz de Madrid, una luz que, pase lo que pase, nunca se apaga.
Gracias por leer.
V




"Es la explosión de serpentinas lanzadas al aire en mitad de una verbena". "Es la celebración de estar juntos y vivos". Es, por tanto, privilegio y agradecimiento consciente, gracias por la luz y el color. 💙
¡Enhorabuena!